Comunidad

JUAN 15:15

JUAN 15:15

¿Qué es una comunidad? ¿Cómo hacemos para pensar la comunidad en la actualidad? ¿La destrucción de la comunidad es la clave para la colonización territorial de nuestro país? 

I

Para crear una comunidad, define un propósito claro y el público objetivo, luego crea contenido de valor que conecte con ellos. Utiliza plataformas como redes sociales o WhatsApp para establecer un espacio de interacción, fomenta la participación activa escuchando a los miembros y respondiendo sus comentarios, y considera ofrecer algo único que los motive a participar y permanecer.

1. Define tu propósito y audiencia

2. Crea contenido de valor

3. Fomenta la interacción

4. Construye la comunidad

5. Mantén el crecimiento a largo plazo

II

Kissinger no llegó a ver la gestión de Milei. Hubiera visto en ella la concreción de un trabajo al que le dedicó su vida. Henry Kissinger, secretario de estado de USA durante la guerra fría y responsable del plan de terrorismo estatal que se impartió en este y otros países latinoamericanos dio un discurso muy recordado en la reunión de la Trilateral Comission realizada en Costa de Marfil en el año 1985. En ese contexto sintió la necesidad de referirse a la Argentina ya que había vuelto recientemente la democracia y por lo tanto volvía a ser un país peligroso para los asuntos de estado:

“La Argentina a través de su historia ha demostrado tener una conducta definida frente a los intereses internacionales en juego”.

Luego de hacer un paneo veloz por nuestra historia que empieza en la colonia y llega hasta el peronismo pasando por las invasiones inglesas, las guerras de independencia, Rosas, la sanción de la constitución y el yrigoyenismo concluye:

"Como ven, este país ha sido un permanente obstáculo en el mundo a lo largo de la historia.

Nosotros creemos que la situación está controlada, pero debemos asegurarnos. O la Argentina acepta su papel de exportador de materias primas, o procederemos a su libanización."

Por la riqueza mineral, por la increíble variedad de paisajes, por la fertilidad de sus tierras, por su puerto estratégico, por su gran cantidad de ríos, lagos, lagunas y glaciares, por la plataforma marina que dobla en su tamaño a la continental, por la proyección imperial que tiene sobre el Atlántico Sur, por su cercanía y presencia de más de 100 años en la Antártida, nuestro país es un tesoro tan valioso para los países imperiales que han hecho a lo largo de los siglos innumerables estrategias para conquistarnos.

Pero volviendo a Kissinger y su gestión global, el retorno del peronismo en el 73 de la mano de Cámpora dió inicio a un blend sofisticado que además de ocupación militar sin invasión -usando las propias fuerzas armadas del territorio- sumó el paquete de medidas económicas que, bajo las premisas ideológicas de la escuela de Chicago, complementaron la dominación por imposición de violencia con el sesgo inflacionario de la dependencia económica.

“Si Argentina no se alinea con USA la libanizamos” la idea de la libanización responde a la implantación de problemas internos entre los ciudadanos al punto de que se manifiesten guerras civiles como sucedió en el Líbano o conflictos sociales irresueltos como le llamamos en nuestra versión vernácula: Grieta. 

Durante la dictadura y el menemismo la alineación que clamó Kissinger fue evidente en nuestra nueva versión de granero del mundo como experimento de la creación de burbujas financieras. Durante el Kirchnerismo la situación se complejizó porque la estrategia fue justamente la de desalinearse con USA planteando unos nuevos horizontes de soberanía como la digital, energética, la lucha con los fondos buitres y sobre todo el pago de la deuda externa y el despido de los funcionarios del FMI que tenían su oficina en la Casa Rosada. 

El fantasma de la libanización volvió disfrazada de préstamo histórico del FMI con el macrismo que fue una herida de muerte muy difícil de salvar. La libanización volvió a sobrevolar en el país y a imponer condiciones mediante el extractivismo humano de las bicicletas financieras. Este es un tipo interesante de extractivismo porque ya no es con los frutos de la tierra o el mar, sino con el trabajo de, sobre todo, las clases bajas y medias bajas, que con su trabajo jornalero, freelance, economía de plataforma, da igual, sostienen el pago de los diferentes préstamos estatales fugados a paraísos fiscales. 

El albertismo o el retorno del peronismo en el 2019 fue una especie de continuación del macrismo pero con más ministerios y agenda 2030. Hubo muy pocos gestos populares de los que se espera de un gobierno peronista, no hubo dirigentes, ni línea, ni proyecto. Solo se afianzó una clase política dirigente de palacio que le regaló a Milei el mejor slogan posible de su campaña: “la casta”. 

Los que nacimos en democracia y rondamos los 40 años sabíamos que si ganaba Milei teníamos frente nuestro, no solo la mayor derrota histórica de nuestra vida electoral, sino que debíamos aceptar que esa derrota también significaba la estocada final para finalmente libanizarnos. Milei representa la lanza en el costado, la culminación del trabajo que empezó Macri en el 2015, para luego de más de 2 siglos de lucha y de configuración de nuestro país como un pueblo irreverente que siempre desafió al poder global, se vuelva un territorio de escombros, enfrentamientos y burbujas financieras como lo imaginó Henry Kissinger en su paraíso argentino libanizado.  

III

En Juan 15:15 Jesús democratiza el vínculo con su comunidad y pone a todos en la misma línea. Jesús propone, según Juan, correrse de la conducción e formaliza una invitación: la de construir una elite sostenida, en primer término, por la amistad: 

15 “Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero los he llamado amigos, porque les he dado a conocer todo lo que he oído de Mi Padre”.

16 “Ustedes no me escogieron a Mí, sino que Yo los escogí a ustedes, y los designé para que vayan y den fruto, y que su fruto permanezca; para que todo lo que pidan al Padre en Mi nombre se lo conceda”.

17 “Esto les mando: que se amen los unos a los otros”.

IV

La restructuración de la comunidad empieza por el ejercicio de la amistad. La amistad con el mundo es enemistad con Dios.

V

Hay una anécdota que contaba Atahualpa Yupanqui. En un bar perdido del norte argentino entre risas le preguntaron a un personaje local llamado Justino Leiva, qué era para él la amistad. El personaje de bigote teñido por el tabaco se tomó unos segundos y respondió “Un amigo es uno mismo con otro cuero". Traducido a un español más formal sería "uno mismo con otra piel". 

La frase de Yupanqui resalta la idea de que la amistad auténtica consiste en una identificación profunda con el otro, como si se tratara de la misma persona en diferentes cuerpos. La frase "uno mismo con otro cuero"  expresa esta conexión íntima y esencial entre amigos, donde la experiencia del otro se siente como propia. Y esa empatía, esa identificación con el otro es un factor fundamental en la construcción de un pueblo ya que al ser la otra persona, sentimos como propia cada dolor, cada miseria, cada triunfo y cada alegría. 

VI

Aristóteles piensa la amistad como un trabajo y lo compara con el esfuerzo para tener virtud en el cuerpo. Es decir, conservar, mantener, alimentar una amistad es equivalente a tener un cuerpo en forma y el factor aglutinante tanto para mantener un cuerpo en forma como para mantener una amistad es el amor: hacia uno, hacia el otro. Aristóteles establece 3 niveles de amistad, la amistad basada en el placer: es la que surge de la atracción mutua que consiste en pasarla bien o divertirse juntos. Las personas comparten un gusto o placer común. Luego sigue la amistad basada en la utilidad: es una relación que se mantiene mientras ambas partes obtienen un beneficio o utilidad de ella. Cuando la utilidad deja de existir, la amistad tiende a diluirse, como en el caso de compañeros de trabajo temporales o de un proyecto grupal. Por último está la amistad perfecta o virtuosa, es la forma más elevada de amistad, la más duradera. Se basa en el aprecio por la bondad y la virtud del otro. Ambas personas desean el bien del otro por sí mismas, y la amistad se fortalece con el tiempo y en la adversidad. Para Aristóteles la reciprocidad en un vínculo amistoso es una práctica mutualista como solemos ver en el reino animal, cuando un animal se asocia con otro por un bien común.

VII

Desde que MIlei está en el poder solemos decir que hay que reconstruir los lazos comunitarios cada vez más rotos, cada vez más deteriorados. “Construir comunidad”, “hacer comunidad”. Pero más allá de la frase que sintetiza un diagnóstico y una necesidad en la recomposición del entramado social, no hay propuestas claras, sobre todo si no podemos sostener los vínculos más primarios y esenciales como los de la amistad. Pensar en hacer comunidad para confrontar al globalismo parece una idea acertada pero no tenemos idea cómo se hace comunidad en la era digital. Nuestra experiencia más cercana a la práctica comunitaria exitosa en el presente local son las comunidades digitales aglutinadas a partir de consumos. Puede ser una celebridad, un influencer, un podcast, un programa en un canal de streaming o una estrella pop que hace música. De cualquier modo esta experiencia comunitaria no tiene el trasfondo político que imaginamos cuando hablamos de comunidad con referencias a una sociedad empoderada y soberana con un fin muy claro: conquistar el poder. ¿Para qué queremos reconstruir la comunidad si no es para conquistar el poder? En este sentido, y en todos a la vez, es que antes de pensar la comunidad hay que pensar la amistad por tratarse del primer eslabón comunitario: lo que está más cerca, más a mano y porque sino podemos sostener un vínculo de amistad mucho menos vamos a poder sostener o conducir una comunidad. Y luego porque el único modo de construir una comunidad que dispute el poder es haciendo elites y las elites, ya todos lo sabemos surgen, antes que de los beneficios económicos o aristocráticos, de una práctica honesta de la amistad. 

VIII

La historia de las elites en Argentina es un extenso libro en sí mismo, pero desde la colonia a la actualidad, siempre están ordenadas por la educación y sostenidas por la amistad surgida en edades de formación sobre todo escolares: instituciones jesuitas, el Colegio Nacional de Buenos Aires, El Cardenal Newman, Champagnat, San Andrés, St. Catherine s, Northlands, Colegio Nacional de La Plata o la Escuela superior de Comercio Manuel Belgrano de Córdoba, son algunas de las instituciones formadoras de elites. En este presente de escombros donde las ruinas y la volatilidad constituyen un paisaje amorfo y cambiante hay tres tipos de élites: las económicas, las políticas y las técnicas. Este mensaje no es ni para las políticas ni para las económicas, este mensaje es para los que podamos llegar a conformar una élite técnica que nos permita llegar al poder y transformar de una vez por todas el territorio en un lugar amable para el desarrollo de un pueblo.